15 junio 2007

Acabo de recordar que era el juego favorito de Lisa. Después de una gran nevada, íbamos a un patio con algunos amigos. La nieve formaba una capa compacta, virgen. Bertha era la encargada. Nos cogía de las manos mientras giraba sobre sus talones, dábamos vueltas alrededor de ella sin tocar el suelo con los pies. Entonces nos soltaba y cada uno caía con una postura distinta en la nieve. Teníamos que quedarnos en la posición en la que nos habíamos caído. Cuando todos estábamos así, tirados en la nieve fresca, empezaba la parte más bonita del juego. Había que levantarse cuidadosamente, para no estropear la huella de la nieve. Las comparábamos. Por supuesto todos habíamos intentado caer en la postura más inverosímil, con los brazos y las piernas por todos lados. Entonces, nos íbamos y allí se quedaban las marcas blancas de esas flores y los tallos eran nuestros pasos.

(última página)

The favorite game
(1963), de Leonard Cohen (Montreal, 1934).
Traducción del francés de Rebeca Pulgar, alias Reb.

8 comentarios:

Okr dijo...

Tercera entrega de CLNL (Cachos de Literatura de No Literatos)...

Je viens juste de me rappeler ce qu'était le jeu favori de Lisa. Après une grosse chute de neige, nous allions dans une cour, avec certains de nos amis. La neige formait une surface unie, vierge. Bertha était la fileuse. Nous tenions ses mains tandis qu'elle tournait sur ses talons, on tournait autour d'elle, nos pieds ne touchaient plus le sol. Alors elle nous lâchait, et chacun de nous tombait dans la neige. Il fallait rester dans la position où l'on était tombé. Quand tout le monde était ainsi tombé dans la neige fraîche, c'était la partie la plus belle du jeu qui commençait. Il fallait se relever prudemment, en prenant bien soin de ne pas abîmer les empreintes dans la neige. On les comparait. Bien sûr, chacun s'était efforcé de tomber dans une position invraisemblable, les bras et les jambes dans tous les sens. Alors on s'en allait, et il restait des empreintes blanches de fleurs, dont nos pas étaient les tiges.

Lara dijo...

¡Qué conjunto de celebridades! Reb, Marco, Cohen... Disparatado y genial.
Esas flores de la nieve, además, me resultan muy rebequianas. Lo probaremos este invierno, como en las películas.

NáN dijo...

En esta tecera entrega has hecho trampa: Leonard es escritor y un grandísimo poeta, con música y sin música... aunque es cierto que se le conoce por otra cosa, así que cuela.

Quizá por eso es el más hermoso y completo en sí mismo de los 3 trozos.

De la traducción, he probado a decirlo mejor y lo más que he conseguido es hacer variaciones que la siguiente vez eran de otra manera (por ejemplo, como lo pone ella). Muy buena.

Okr dijo...

Jejeje. También yo tenía mis dudas pero al final la verdad es que pensé lo que tú. Tampoco es que sea demasiado conocido por escribir algo distinto a sus canciones o, mejor dicho, su tremendo éxito como músico tapa el literario.

Veremos si el siguiente no literato entra menos por los pelos. Cruzad los dedos por mí (yo estoy escribiendo y no puedo).

jesus dijo...

me parece interesante la forma en que muestras el contenido de tus fotos,solo queria decir eso

Okr dijo...

¿Eso va pa mí? Si es así, gracias :) Si no, tb gracias, de parte de quien sea. ;)

Miguel Marqués dijo...

Por fin. Semanas después. Siempre he sido muy atravesado para casi todo, y esto (los blogs literarios) no iba a ser menos. Últimamente, además, la abulia me tiene cogido por las canillas y paro poco por aquí. Leer me produce últimamente cierto rechazo ¡Pero no me he ido!

Estoy aquí y esas son las flores más rebequianas que he conocido. Qué fino estuviste Marco, qué pulso para detectar una traducción tan perfecta para Rebeca. Un regalo para ella, supongo, y para nosotros (certifico).

Léonard, Marco y Reb. Pedazo de ménage à trois.

Miguel Marqués dijo...

Quería decir "leer en una pantalla".