19 diciembre 2011

LAS MANOS, del poemario Vida Súbita de Adrián Nicolás Penela



En cuanto se nos era concedido
un rato para descansar
nos sentábamos en círculo, en el suelo.
Nos mirábamos las manos:
los pequeños cortes, rozaduras,
callosidades fruto del trabajo.
Cada uno de los surcos
de nuestras preciadas manos.

Y mientras tanto el dueño de la sombra
más alejada del grupo
seguía
seguía
seguía aprendiendo a comer
y a escribir
con los pies.

Vida súbita. Adrián Nicolás Penela. Torremozas, 2011.



2 comentarios:

Chii Rosenrot dijo...

Sólo el karma sabe lo que me está costando encontrarte....
Itzi.

Chii Rosenrot dijo...

Sólo el karma sabe lo que me está costando encontrarte....
Itzi.