30 septiembre 2007

Versos de Joan Margarit

[Del poema Caminos]


Si un camino no lleva hasta la muerte,
es tan solo un camino sin salida.

[del poema Ideal]

He puesto rosas rojas en el umbral
de esta casa vacía donde he estado esperándote
con vestidos de fiesta en la penumbra
sin saber quién eres, ni si vendrás nunca.

[del poema Dilema]

Pronto estos años se clausurarán
y si no has aprendido a vivir como un monje
solo podrás hacerlo como un siervo.

[del poema Buena suerte]

El humo de la pira está en tus ojos:
Suerte tenga quien ame este silencio
de la palabra escrita y a una amiga
con unos ojos de color madera
para envejecer juntos.

[del poema La oscura melancolía de Robinson Crusoe]

Un muro de palabras, no otra cosa,
es lo que nos separa de la muerte
y, por tanto, escuchar, viejo Crusoe,
es un regalo lleno de penumbras
y de razones del anochecer.



Joan Margarit, poeta y arquitecto nacido en Sanaüja, comarca de La Segarra, en 1938. Versos extraídos de la versión epañola de El orden del tiempo (poemas de 1980-1986).

7 comentarios:

isobaras dijo...

Lo que más me preocupa o me queda, de estos versos es lo inexorable. Y la predicción de lo que "pronto" va a venir. Casi diría que tengo miedo.

Mega dijo...

"He puesto rosas rojas en el umbral
de esta casa vacía donde he estado esperándote
con vestidos de fiesta en la penumbra
sin saber quién eres, ni si vendrás nunca."

¡Me encantan los dilemas!

nán dijo...

No quisiera yo provocarte miedo Isob. Míralo de otra manera: existe la posibilidad de ver las cosas siempre con entereza. La posibilidad de ser fuerte y no ser siervo.

De lo otro, de todo lo demás, que el tiempo pasa y que... ¿quién olvida que pasa?

Pero qué importante es pensarlo bien, encontrar incluso el regusto de la nostalgia, como en los versos que señala Mega.

Que Margarit es uno de mis favoritos no es la primera vez que lo digo. Quizá por su inexorabilidad; o llamémoslo entereza civil y personal.

isobaras dijo...

Muy importante pensarlo bien, y decirlo, ¿verdad Nán?. Me conmueve mucho el orden del tiempo en sí, y también los versos que has traído. Un regalo. Aunque se me anude la garganta.

Lara dijo...

Uf. Son como para anotarlos en papelitos y llevarlos siempre en el bolsillo del abrigo (ahora que ya va haciendo falta). En todas las encrucijadas sirven.

Reb dijo...

Son versos muy fuertes. Tiemblan las cavernas

Miguel Marqués dijo...

¿Este hombre escribía en castellano, por cierto?

Me gustan los versos, entiendo perfectamente su pertinencia y su utilidad, cívica y personal, pero estoy un poco harto de tanta amenaza de muerte. Prefiero lo apolíneo y lo dionisiaco, mezclado y agitado, en cóctel y con pajita, antes que todo este peso plúmbeo y manriqueño (canjeando fama por melancolía).

Me quedo, eso sí, con la sobriedad y la escucha (cosas muy cordobesas, como Séneca).

Al menos hoy, en este momento de la *vida*.