04 agosto 2008

Cuando Florentino Ariza la vio por primera vez, su madre lo había descubierto antes de que él se lo contara, porque perdió el habla y el apetito y se pasaba las noches en claro dando vueltas a la cama. Pero cuando empezó a esperar la respuesta a su primera carta, la ansiedad se le complicó con cagantinas y vómitos verdes, perdió el sentido de la orientación y sufría desmayos repentinos, y su madre se aterrorizó porque su estado no se parecía a los desórdenes del amor sino a los estragos del cólera. El padrino de Florentino Ariza, un anciano homeópata que había sido el confidente de Tránsito Ariza desde sus tiempos de amante escondida, se alarmó también a primera vista con el estado del enfermo, porque tenía el pulso tenue, la respiración arenosa y los sudores pálidos de los moribundos. Pero el examen le reveló que no tenía fiebre, ni dolor en ninguna parte, y lo único concreto que sentía era una necesidad urgente de morir. Le bastó con un interrogatorio insidioso, primero a él y después a la madre, para comprobar una vez más que los síntomas del amor son los mismos del cólera. Prescribió infusiones de tilo para entretener los nervios y sugirió un cambio de aires para buscar el consuelo en la distancia, pero lo que anhelaba Florentino Ariza era todo lo contrario: gozar de su martirio.


El amor en los tiempos del cólera (1985)

Gabriel García Márquez (Aracataca, Colombia, 1928)

3 comentarios:

Kika... dijo...

Quizá hoy lo propio sería haber puesto unas palabras de Solzhenitsin, pero ahora mismo no soy capaz.

Mejor este poquito de García Márquez sobre el amor y el cólera. Tengo que reconocer que hasta hace unos meses, no la había leído...

besos a todos,
K

NáN dijo...

Este señor escribe como quiere. ¿Dónde lo has encontrado? Siempre digo que estoy cansado de leer la misma novela, pero basta un trocito para que se me represente un mundo.

Kika... dijo...

A ver, localización geográfica del texto... tengo la edición de Mondadori (de 1989), y en esta está en la página 85, al principio del segundo "capítulo".

Mi favorita de García Márquez es "Crónica de una muerte anunciada"... ya sé que está muy manida porque es la típica lectura del Instituto, pero yo la leí para preparar la Selectividad británica y me encantó... todavía, efectivamente, es leer una línea y todo aparece ante mis ojos...

muchos besos,
K