27 noviembre 2008

GENIAL DON NICANOR


MANIFIESTO

Señoras y señores
Esta es nuestra última palabra.
-Nuestra primera y última palabra-
Los poetas bajaron del Olimpo.
Para nuestros mayores
La poesía fue un objeto de lujo
Pero para nosotros
Es un artículo de primera necesidad:
No podemos vivir sin poesía.
A diferencia de nuestros mayores
-Y esto lo digo con todo respeto-
Nosotros sostenemos
Que el poeta no es un alquimista
El poeta es un hombre como todos
Un albañil que construye su muro:
Un constructor de puertas y ventanas.
Nosotros conversamos
En el lenguaje de todos los días
No creemos en signos cabalísticos.
Además una cosa:
El poeta está ahí
Para que el árbol no crezca torcido.
Este es nuestro lenguaje.
Nosotros denunciamos al poeta demiurgo
Al poeta Barata
Al poeta Ratón de Biblioteca.
Todo estos señores
-Y esto lo digo con mucho respeto-
Deben ser procesados y juzgados
Por construir castillos en el aire
Por malgastar el espacio y el tiempo
Redactando sonetos a la luna
Por agrupar palabras al azar
A la última moda de París.
Para nosotros no:
El pensamiento no nace en la boca
Nace en el corazón del corazón.
Nosotros repudiamos
La poesía de gafas obscuras
La poesía de capa y espada
La poesía de sombrero alón.
Propiciamos en cambio
La poesía a ojo desnudo
La poesía a pecho descubierto
La poesía a cabeza desnuda.
No creemos en ninfas ni tritones.
La poesía tiene que ser esto:
Una muchacha rodeada de espigas
O no ser absolutamente nada.
Ahora bien, en el plano político
Ellos, nuestros abuelos inmediatos,
¡Nuestros buenos abuelos inmediatos!
Se refractaron y dispersaron
Al pasar por el prisma de cristal.
Unos pocos se hicieron comunistas.
Yo no sé si lo fueron realmente.
Supongamos que fueron comunistas,
Lo que sé es una cosa:
Que no fueron poetas populares,
Fueron unos reverendos poetas burgueses.
Hay que decir las cosas como son:
Sólo uno que otro
Supo llegar al corazón del pueblo.
Cada vez que pudieron
Se declararon de palabra y de hecho
Contra la poesía dirigida
Contra la poesía del presente
Contra la poesía proletaria.
Aceptemos que fueron comunistas
Pero la poesía fue un desastre
Surrealismo de segunda mano
Decadentismo de tercera mano,
Tablas viejas devueltas por el mar.
Poesía adjetiva
Poesía nasal y gutural
Poesía arbitraria
Poesía copiada de los libros
Poesía basada
En la revolución de la palabra
En circunstancias de que debe fundarse
En la revolución de las ideas.
Poesía de círculo vicioso
Para media docena de elegidos:
"Libertad absoluta de expresión".
Hoy nos hacemos cruces preguntando
Para qué escribirían esas cosas
¿Para asustar al pequeño burgués?
¡Tiempo perdido miserablemente!
El pequeño burgués no reacciona
Sino cuando se trata del estómago.
¡Qué lo van a asustar con poesías!
La situación es ésta:
Mientras ellos estaban
Por una poesía del crepúsculo
Por una poesía de la noche
Nosotros propugnamos
La poesía del amanecer.
Este es nuestro mensaje,
Los resplandores de la poesía
Deben llegar a todos por igual
La poesía alcanza para todos.
Nada más, compañeros
Nosotros condenamos
-Y esto sí que lo digo con respeto-
La poesía de pequeño dios
La poesía de vaca sagrada
La poesía de toro furioso.
Contra la poesía de las nubes
Nosotros oponemos
La poesía de la tierra firma
-Cabeza fría, corazón caliente
Somos tierrafirmistas decididos-
Contra la poesía de café
La poesía de la naturaleza
Contra la poesía de salón
La poesía de la plaza pública
La poesía de protesta social.
Los poetas bajaron del Olimpo.

Nicanor Parra

Chile, 1914

13 comentarios:

Mega dijo...

¡Caray, Aroílla!

Dicho todo esto, que está muy bien, también es cierto que no se puede prescindir de lo escrito: el canon, la tradición. Sobre todo, si se quiere hacer algo nuevo, esto es, evitar la copia -para decirlo con su espíritu.

No sólo envejece la burguesía, sino también los manifiestos...

Besote

aroa dijo...

El ensalzamiento de la poesía, los que la toman por sublime, vaca sagrada, flaco favor le han hecho a los versos.
De todas formas, yo creo que Parra no habla del canon y la tradición. Concretamente creo que habla de poetas como...mmm... Neruda ( a pesar de mis pesares). Y todos aquellos que tan progres y comunistas hablaban de tú a tú con su oficio de consagradores de la historia... Me encanta lo de
"El poeta es un hombre como todos
Un albañil que construye su muro:
Un constructor de puertas y ventanas".

Así que... firmo!
la poesía: a la calle!!! la poesía: a la gente!!!
Fuera del Olimpo los poetas, a no ser que Olimpo sea un burdel de la A-6.

Mega dijo...

Sí, mujer, pero que todo son etapas. A ver, si no, cómo se llega al presente... (Me refería a que la misma protesta de Parra surge de la existencia de un Neruda, por ejemplo).

Así pues, él es lo que es gracias (en buena medida) al modelo nerudiano, aunque sea para discutirlo. Por otra parte ese ansia de hacer una poesía "totalitaria" o "para todos" también me parece una entelequia. (Ya existió ese proyecto, y también una revista y editorial con el mismo nombre).

No creo que llegue jamás a interesar a todos...Y no porque me parezca mal, sino porque es imposible que a todos nos interese y guste una misma cosa.
(Donde digo "todos" léase "una mayoría".)

aroa dijo...

ay ojalá la poesía inetresara a todos, pero no... vale (y jo!)

pero yo agradezco desde aquí (jiji) infinitamente a "los Nerudas" sus versos (entérate pabloo allá en tu islaaa), sobre todo los residenciales, pero no esta pose intelectual de poeta... ¿qué es un poeta?... y es verdad que los poetas tienden al intelectualismo endiosado...
cuando son artesanos, igual que del cristal, de la palabra

solo que las mayoría de las veces juegan con su "ficción vital" (me lo he inventado un poco el palabro...)

a mí es que me gustan los poetas taberneros

o igual estoy desfasadilla

Mega dijo...

Jaja, Aroa. El otro día vi un vídeo sobre Neruda y sus tres casas chilenas (para ser comunista tenía mucho dinero): la Casa de Isla Negra, la Chascona y la Sebastiana, y daba risa (por no decir pena) oír al propio poeta como en trance, leyendo sus versos "de forma arrebatada" (de vate... traspuesto). ¡Eso sí que ha envejecido!

También hay que reconocerle al hombre que salvó a muchísimos refugiados (unos 2.000) tras la guerra civil en un barco, el Winnipeg, que fletó él mientras era cónsul en París, hazaña que lo enemistaría para siempre con la rancia derecha chilena... Al menos, él fue coherente con sus actos... hasta donde supo serlo.

Vida aparte, también los poetas son humanos, demasiado humanos a veces... (y de ahí que se pierdan, claro, por vanidad y demás zarandajas).

Hala, que estamos de acuerdo.

aroa dijo...

ay, yo me muero de ganas por ir a Isla Negra, te digo...

Y sí, me he acordado de los del Winnipeg. Sí sí.

Pero.. es que cuando se subía al Machu Picchu... se ponía tremendo.

Ahora, voy a dejar aquí un poemita de Neruda, comprometido pero a la vez terrible y hermoso , un besoooo

EXPLICO ALGUNAS COSAS
PREGUNTARÉIS:

Y dónde están las lilas?
Y la metafísica cubierta de amapolas?
Y la lluvia que a menudo golpeaba
sus palabras llenándolas
de agujeros y pájaros?

Os voy a contar todo lo que me pasa.

Yo vivía en un barrio
de Madrid, con campanas,
con relojes, con árboles.

Desde allí se veía
el rostro seco de Castilla
como un océano de cuero.
Mi casa era llamada
la casa de las flores, porque por todas partes
estallaban geranios: era
una bella casa
con perros y chiquillos.
Raúl, te acuerdas?
Te acuerdas, Rafael?
Federico, te acuerdas
debajo de la tierra,
te acuerdas de mi casa con balcones en donde
la luz de junio ahogaba flores en tu boca?
Hermano, hermano!
Todo
eran grandes voces, sal de mercaderías,
aglomeraciones de pan palpitante,
mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua
como un tintero pálido entre las merluzas:
el aceite llegaba a las cucharas,
un profundo latido
de pies y manos llenaba las calles,
metros, litros, esencia
aguda de la vida,
pescados hacinados,
contextura de techos con sol frío en el cual
la flecha se fatiga,
delirante marfil fino de las patatas,
tomates repetidos hasta el mar.

Y una mañana todo estaba ardiendo
y una mañana las hogueras
salían de la tierra
devorando seres,
y desde entonces fuego,
pólvora desde entonces,
y desde entonces sangre.
Bandidos con aviones y con moros,
bandidos con sortijas y duquesas,
bandidos con frailes negros bendiciendo
venían por el cielo a matar niños,
y por las calles la sangre de los niños
corría simplemente, como sangre de niños.

Chacales que el chacal rechazaría,
piedras que el cardo seco mordería escupiendo,
víboras que las víboras odiaran!

Frente a vosotros he visto la sangre
de España levantarse
para ahogaros en una sola ola
de orgullo y de cuchillos!

Generales
traidores:
mirad mi casa muerta,
mirad España rota:
pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
en vez de flores,
pero de cada hueco de España
sale España,
pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
pero de cada crimen nacen balas
que os hallarán un día el sitio
del corazón.

Preguntaréis por qué su poesía
no nos habla del sueño, de las hojas,
de los grandes volcanes de su país natal?

Venid a ver la sangre por las calles,
venid a ver
la sangre por las calles,
venid a ver la sangre
por las calles!

Mega dijo...

Y yo te agradezco tu bello poema y te mando (os mando) un fragmentito de sus memorias (Confieso que he vivido):

"¡Qué poeta! Nunca he visto reunidos como en él la gracia y el genio, el corazón alado y la cascada cristalina. Federico García Lorca era el duende derrochador, la alegría centrífuga que recogía en su seno e irradiaba como un planeta la felicidad de vivir. Ingenuo y comediante, cósmico y provinciano, músico singular, espléndido mimo, espantadizo y supersticioso, radiante y gentil, era una especie de resumen de las edades de España, del florecimiento popular; un producto arábigo-andaluz que iluminaba y perfumaba como un jazminero toda la escena de aquella España, ¡ay de mí!, desaparecida.
A mí me seducía el gran poder metafórico de García Lorca y me interesaba todo cuanto escribía. Por su parte, él me pedía a veces que le leyera mis últimos poemas y, a media lectura, me interrumpía a voces: "¡No sigas, no sigas, que me influencias!".
En el teatro y en el silencio, en la multitud y en el decoro, era un multiplicador de la hermosura. Nunca vi un tipo con tanta magia en las manos, nunca tuve un hermano más alegre. Reía, cantaba, musicaba, saltaba, inventaba, chisporroteaba. Pobrecillo, tenía todos los dones del mundo, y así como fue un trabajador de oro, un abejón colmenar de la gran poesía, era un manirroto de su ingenio.
-Escucha -me decía, tomándome de un brazo-, ¿ves esa ventana? ¿No la hallas chorpatélica?
-¿Y qué significa chorpatélico?
-Yo tampoco lo sé, pero hay que darse cuenta de lo que es o no es chorpatélico. De otra manera uno está perdido. Mira ese perro, ¡qué chorpatélico es!

;-D

NáN dijo...

A todos con igualdad, pero todos diferentes.

Quiero poetas para cada hora del día, para cuando las palabras se me clavan, para cuando no quiero palabras sino miradas, para la tos, para los labios (y consignas-pareados para gritar en las calles).

Incluso poetas para que se pasen tres pueblos en la dirección en la que no creo.

Por eso, también quiero poetas como Don Nicanor.

aroa dijo...

yo quiero ir a tu farmacia y que me den unos poetas para la tos

¡¡¡y que se resintieran las farmaceúticas!!!

Mega dijo...

Bonito, Nano.

NáN dijo...

Muchas gracias, señoras mías. Creo que hice una síntesis bastante exacta de lo que os decíais las dos.

jorge dijo...

la poesia es un arma cargada de futuro

jorge dijo...

Cuando los muros del albañil sean valorados como la poesia del poeta,entonces la poesia tendrá sentido.El que desconoce esto ni fué poeta,ni albañil.