17 noviembre 2007

El artista es creador de belleza.

Revelar el arte y ocultar al artista es la meta del arte.

El crítico es quien puede traducir de manera distinta o con nuevos materiales su impresión de la belleza. La forma más elevada de la crítica, y también la más rastrera, es una modalidad de autobiografía.

Quienes descubren significados ruines en cosas hermosas están corrompidos sin ser elegantes, lo que es un defecto. Quienes encuentran significados bellos en cosas hermosas son espíritus cultivados. Para ellos hay esperanza.

Son los elegidos, y en su caso las cosas hermosas sólo significan belleza.

No existen libros morales o inmorales.

Los libros están bien o mal escritos. Eso es todo.

La aversión del siglo por el realismo es la rabia de Calibán al verse la cara en el espejo.

La aversión del siglo por el romanticismo es la rabia de Calibán al no verse la cara en un espejo.

La vida moral del hombre forma parte de los temas del artista, pero la moralidad del arte consiste en hacer un uso perfecto de un medio imperfecto. Ningún artista desea probar nada. Incluso las cosas que son verdad se pueden probar.

El artista no tiene preferencias morales. Una preferencia moral en un artista es un imperdonable amaneramiento de estilo.

Ningún artista es morboso. El artista está capacitado para expresarlo todo.

Pensamiento y lenguaje son, para el artista, instrumentos de su arte.

El vicio y la virtud son materiales del artista. Desde el punto de vista de la forma, el modelo de todas las artes es el arte del músico. Desde el punto de vista del sentimiento, el modelo es el talento del actor.

Todo arte es a la vez superficie y símbolo.

Quienes van más alla de la superficie, se exponen a las consecuencias.

Quienes penetran en el símbolo se exponen a las consecuencias.

Lo que en realidad refleja el arte es al espectador y no la vida.

La diversidad de opiniones sobre una obra de arte muestra que esa obra es nueva, compleja y que está viva. Cuando los críticos disienten, el artista está de acuerdo consigo mismo.

A un hombre le podemos perdonar que haga algo útil siempre que no lo admire. La única excusa para hacer una cosa inútil es admirarla infinitamente.

Todo arte es completamente inútil.

[...]

"No existe aquello llamado buena influencia, señor Gray", sostuvo Lord Henry Wotton. "Todas las influencias son inmorales: inmorales desde el punto de vista científico".

"¿Por qué?", preguntó Dorian Gray.

"Porque influenciar a una persona es darle nuestra propia alma. Ésta no tendrá sus propios pensamientos, ni se incendiará con sus propias pasiones. Sus virtudes no serán reales, sus pecados, si existen los pecados, serán prestados. Se convierte en el eco de la música de otro, el actor de un papel que no ha sido escrito para él. El objetivo de la vida es el desarrollo de su propio yo. Encontrar una naturaleza apropiada, esto es por lo que cada uno de nosotros está aquí. El mundo tiene miedo de sí mismo, se han olvidado de la mayor de todas las obligaciones, la propia. Claro que son caritativos, alimentan al hambriento y visten a los mendigos. Pero su propio ser está famélico y desnudo. La valentía huyó de nuestra raza. Tal vez nunca la tuvimos. El terror a la sociedad, que es la base de la moral, el terror a Dios, que es el secreto de la religión, estas son las dos cosas que nos gobiernan. Y sin embargo, creo que si un hombre viviera su vida completamente y hasta el límite, si le diera forma a cada sentimiento, expresión a cada pensamiento, realidad a cada sueño, el mundo alcanzaría un impulso tan fresco de alegría que olvidaríamos lo malo de la mediocridad, y regresaríamos a la época helénica ideal, a algo más dulce, más rico que el ideal helénico. Pero hasta el hombre más valiente tiene miedo de sí mismo. Se ha dicho que los mayores acontecimientos del mundo suceden en nuestra mente. Es en la mente, y sólo ahí, donde los grandes pecados del mundo suceden. Usted, señor Gray, usted mismo, con su sonrosada juventud y blanca adolescencia, ha tenido pasiones que le asustaron, pensamientos que le llenaron de terror, sueños estando despierto y dormido cuyos recuerdos podrían manchar sus mejillas de vergüenza."

Oscar Wilde (Dublín 1854 - París 1900), El retrato de Dorian Gray (1891)

9 comentarios:

Mega dijo...

"Y sin embargo, creo que si un hombre viviera su vida completamente y hasta el límite, si le diera forma a cada sentimiento, expresión a cada pensamiento, realidad a cada sueño, el mundo alcanzaría un impulso tan fresco de alegría que olvidaríamos lo malo de la mediocridad, y regresaríamos a la época helénica ideal, a algo más dulce, más rico que el ideal helénico.".

En un mundo perfecto, tal vez. Pero somos demasiado mezquinos...

Angeles Teran dijo...

Me dejas sin palabra.
Me quedo con que todo arte es superficie y simbolo a la vez.reo que la utilizaré amenudo a partir de ahora.

nán dijo...

No es posible dejar sobre cada persona la tarea de reinventar la civilización. Es mejor ser influenciado, aprovechar lo que otros hicieron en el pasado y, después, traicionar esa influencia.

Miguel Marqués dijo...

A mí este libro me impactó. Lo leí en inglés hace bastante poco y fue un disfrute continuo de principio a fin. Los diálogos son chispeantes y a veces, tumban a bofetadas, las reflexiones siempre especiales (al menos para la época) y el mensaje, aunque se empeñen, ambiguo (yo creo), y eso es lo mejor. Que no deja indiferente, vaya!

Había comprado un ejemplar original en Ealing Broadway, en Londres, en 1998. Todavía tenía la pegatina del precio en la primera página: 99p (en Wordsworth, una de las mejores líneas de clásicos por cuatro perras junto con Penguin y J'ai Lu en francés, para mi gusto). Y me alegro tanto de haberlo leído después de 10 años!

Reb dijo...

A pesar de que no estoy de acuerdo con algunas cosas que afirma, me parece un fragmento buenísimo (por la profundidad y la reflexión sobre el arte). Es un texto de esos que nunca acabas de leer porque siempre dicen algo nuevo

Anónimo dijo...

También es una de mis novelas favoritas, Miguel, y lo que más me sigue gustando de ella, que se advierte en este texto también, es su pleno rechazo a la mediocridad...

vega dijo...

Yo también lo leí hace relativamente poco tiempo. Me ha gustado encontrar aquí este fragmento, aquel principio que tantas veces releí.

Oye, Miguel, la traducción es tuya?? Porque yo lo leí en una edición de Bruguera del 81 traducida por Julio Gómez de la Serna que andaba por casa de mis padres y madre mía... no hay color... Me gusta mucho más como tú lo pones ("Quienes penetran en el símbolo se exponen a las consecuencias" es, por ejemplo, en el mío "los que intentan descifrar el símbolo lo hacen a su propio riesgo")

En fin, que me pasa como a Rebeca: no comparto todo lo que dice pero... siempre me dice algo nuevo.

Miguel Marqués dijo...

Hola Vega!!

Pues no, la traducción no es mía, y he hecho mal en no especificar quién es el traductor (fatal, vamos, aún más siendo traductor yo mismo). El texto lo saqué de Internet y no lo decía tampoco (muy mal también). Lo investigaré.

El otro día, leí la biografía de no recuerdo qué escritor (Cortázar, ¿quizá?): tradujo a Oscar Wilde ...a los 10 años. Dios... :D

En fin. Porque no acometer con la misma ilusión esa tarea con 19 años más... :D

fango dijo...

Creo que crear es innato en el hombre y el coraje de crear como el de vivir es el coraje de renunciar a lo ya sabido. Hoy día es difícil pq parece que ya todo se inventó. La diferencia entre un buen o mal artista para mí está en que éste te transmita algo distinto. Independientemente las influencias que por supuesto existen y están presentes en cada uno de nosotros.