13 noviembre 2007

No quiero esto o aquello de la vida, lo quiero todo, pero de manera perfecta y definitiva. Estoy resuelto a negarme a lo que ustedes, los adultos, aceptan y hasta desean. Yo soy de otra raza. Yo no quiero volver a empezar, nunca, ni esto ni aquello. Una cosa y otra, por turno, porque el turno es forzoso. Pero una sola vez cada cosa y para siempre. Sin la cobardía de tener las espaldas cubiertas, sin la sórdida, escondida seguridad de que son posibles nuevos ensayos, de que los juicios pueden modificarse. Me llamo Jorge Malabia. No sucedió nada antes del día de mi nacimiento; y, si yo fuera mortal, nada podría suceder después de mí.

Para una tumba sin nombre, 1959
Juan Carlos Onetti (Montevideo, 1909-Madrid,1994)

9 comentarios:

Okr dijo...

Cómo se mola el chaval...

Lara dijo...

(Sí, pero en realidad no se mola nada, los libros de Onetti son más bien todo lo contrario, los personajes hace ya siglos que se dieron cuenta de que eran de todo menos eso, hasta los jóvenes se han caído del caballo antes de tiempo. Por eso me llamó la atención este párrafo, que era de una soberbia y una fuerza que te pasas, sí, y en el fondo es la misma esencia. A mí me encanta el angustioso Onetti este.)

Miguel Marqués dijo...

En el todo o nada, este chaval ha optado resueltamente por el todo. ¿Bravuconería, inconsciencia, valor?

Lara dijo...

¿Vida?

pablo dijo...

Pues a mí me estremece y me tumba, y si Onetti escribiera siempre así no dejaría de leer a Onetti, pero claro, no siempre es así ni se le escapa Whitman por todos lados.
Por otra parte, ¿acaso no es cierto que después de mí (quiero decir de ____, y que en el hueco cada cual ponga su nombre) todo desaparece y nada existe antes?

Lara dijo...

No, se le escapa Faulkner, que tampoco está mal. Pero tú eres más del otro, claro.
Mmmm...
Estoy pensando...
La verdad es que estaría guay, que todo se acabara "realmente". Ah, pero es que se acaba, claro. Mira, a mí esto me deja la mente obtusa. Prefiero leer el párrafo una y otra vez y sonreír.

Mega dijo...

Dispuesto a comerse el mundo, aun cuando al final el mundo se lo coma a uno...

Toda una poética de la escritura y la vida.
Saludos.

Miguel Marqués dijo...

Lo mejor es que... Venga, cuéntalo, Lara.

Mainumby dijo...

Onetti y Uruguay, Onetti y yo, yo y Uruguay, Onetti, Uruguay y yo...


Ay!!! estos hombres de mi tierra que viven cada vez más y están de turno de vez en cuando...


Vos sos Carmen, no?

Un abrazo!!!