11 junio 2009

el dolor de la memoria

-Hace años... -Se interrumpe, como sorprendido de sí mismo por su locuacidad. Yo espero-. Hace años encontré un cachorro de lobo abandonado. Quizá a su madre la habían matado o echado de la manada. Lo eduqué como a un perro. Durante un tiempo se mostró contento y cariñoso, una buena mascota. Me lamía la mano y se revolcaba con ganas de jugar. Pero creció y se acabó el juego. Recordó que era un lobo, no una mascota. Miraba a lo lejos. Y un día desapareció. Los chippewas tienen para eso una palabra que significa «el dolor de la memoria». No puedes domesticar a un animal salvaje, porque siempre recuerda de dónde viene, y algún día querrá volver.


(Stef Penney, La ternura de los lobos)

9 comentarios:

Mega dijo...

Sin duda eso que señalas los hace más tiernos...

Saludos, David

Lara dijo...

tiernos y con colmillos: increíblemente atractivos.

yo leí cuando era chica Colmillo blanco y tuve todo mi imaginario de lobos mascota durante la infancia y adolescencia.

Sí, ya sé, no somos tan distintos.

Un abrazo

david dijo...

Lo que hacen los test estos de las letritas negras... yo no lo veo para nada tierno, como vosotras, ¿eh?

Tierno es que el lobito se quedase a comportarse como un idiota, que es como se comportan los perros, en vez de sentirse obligado a volver a lo suyo, al hambre y la caza y la sangre y el acecho y la nieve, hum.

No somos tan distintos, pero un poco sí, Lara, según se mire :P

Magapola dijo...

¿Y a dónde miramos nosotros?

Castorin dijo...

No se puede ni se debe ir en contra de la naturaleza...

Castorin dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Castorin dijo...

Por cierto, he leído bastantes escritos del blog y me encanta.

Me gustaría colaborar con vosotros aportando lo que humildemente pueda. Suelo escribir relatos, ensayos, poemas, opinión, etc.

Un cordial saludo.

Guarevers Son dijo...

Muy tierno y conmovedor..

muchas gracias por la visita, se que he tardado en agradecer, pero hemos estado muy atariados..

saludos

NáN dijo...

Hola Castorín, gracias por el aprecio al blog. Te contesto yo no porque tenga en él más parte que otros, sino porque soy más proactivo.

Este blog, que comenzó con un pequeñísimo grupo de amigos, pasó a ser el oficial de los miembros de un taller de literatura autónomo. Después, han ido entrando personas, como Mega, que no estaban en ninguno de esos dos grupos. Es una cuestión de confianza hecha con el tiempo, los comentarios, los cruces.

Aunque cualquiera de los que lo componen pueden opionar otra cosa, espero que aquí empiece a crearse esa confianza.

Un abrazo.