10 abril 2007

SIENTO QUE VOY ALEJÁNDOME


Siento que me voy alejando, que voy saliéndome poco a poco, de esta realidad de las mañanas y las tardes y voy entrando a un mundo que estoy contruyéndome con mis deseos y mis ansiedades y todas las cosas reprimidas que empiezan a querer salírseme y que me empujan, casi sin darme cuenta en la incertidumbre, allí donde deberé quedarme sola, donde me da miedo ir porque sé que tendré que asumir toda la responsabilidad del haberme dado cuenta, del saber que no todo es aire y agua y pan y leche y que hay algo más que nos redea, que está en la atmósfera, que nos persigue y espera para envolvernos en esa belleza dolorosa que quisiéramos compartir y acercarla a los demás pero que, al contrario, nos aleja, nos hace sentirnos irreales, diferentes, como que acabáramos de nacer a un mundo que no conocimos hasta entonces o como que hubiésemos llegado de la estrella más cercana o de la más lejana y estamos abiertos totalmente a las hojas, al ruido, sintiendo derramarse la vida, sintiendo que nos acercamos a esa, la verdadera realidad, aunque todos crean lo contrario y nosotros no podamos explicárselo.

Gioconda Belli (Managua, 1948), El ojo de la mujer (1991)

6 comentarios:

Lara dijo...

Adoro a esta mujer. Durante un tiempo me dio por regalar libros suyos a todo quisqui. Y yo no tengo ninguno. Pero de poemas. Dice Nán que falta algo, pero yo, la verdad, prefiero esto.

Besos.

NáN dijo...

Es impresionante esta poeta.

Me recuerda lo que espero de muchas mujeres y de algunos hombres:

«acercamos a esa, la verdadera realidad,»

Es un camino largo y duro en el que uno puede ver consumir su vida. Para al final, darte cuenta a lo mejor que lo tenías muy cerca y preguntar, como en esos dos versos suyos que me encantan:

«¿Por qué no me dijiste que estabas construyendo
ese castillo de arena?»

Tiene que haber sido difícil ser persona, en Sudamérica. Más difícil todavía ser mujer. ¿Quién de nosotros escribirá un poema que se llame "Siento que voy acercándome"?

Gracias, Prima.

Carmen Moreno dijo...

lo escribirá alguien que se esté acercando, primo. Yo, desde luego, no podría

Gerardo dijo...

¡Qué fuerza la de la voz poética!

Sorprendente. Investigaré más. ¡Gracias!

nán dijo...

esta nica te va a encantar Gerardo.

Y los poemas combativos pueden parecer serviles desde aquí. Hay que pensar en toda la sangre derramada por aquellos dictadores, por la Contra pagada desde Washington después, para valorar el valor por encima de las circunstancias, ¡ay! burocráticas.

Vivimos entre algodones y a veces nos ponemos demasiado por encima del bien y del mal (de tan limpitos que nos vemos).

Momo dijo...

El RETORNO
En el calendario:
la ausencia.
Ventanas blancas
por donde escapa
tu imagen.
La soledad me alivia.
Me distiende la piel.
Recobro el sonido de
la vida interior
ensordecida por tus palabras.
Ventanas blancas de los días
me vacían de rencor.
Caen afuera las primeras lluvias.
Mi soledad huele a tierra mojada.
Mi vientre se llena de viento.
En unos días más olvidaré
el contorno preciso de tu rostro.
Entonces empezaré a desearte
otra vez.
Descartaré el olvido, la rabia.
La nostalgia me mojará
y yo también oleré a humedad.
Desde las ventanas blancas del calendario
me mirarán tus ojos de antes,
los del amor.
Esperaré deshojada
la resurrección de la carne
de lo que fuimos.
Removerá mi alma las alacenas
del optimismo.
Pondré alpiste en las ventanas
y aguardaré el pico duro de tu boca
tu mirada de pájaro.
Temblando.
Gioconda Belli
Río San Juan - Nicaragua

!Le debo tanto a esta mujer!