30 octubre 2006


… Aquella noche, en aquel parque apagado donde se oía la pesada respiración de la ciudad como si fuera un monstruo dormido después de un día duro, Luzmila me dijo:
—Por cien euros te dejo que me folles. Por cincuenta te la chupo. Sodomía no.
La frase, por supuesto, me dejo colgado, aunque solo fuera por el hecho de que alguien que no buscaba eufemismos para decir lo que quería, de repente utilizaba una palabra decente en vez de utilizar la expresión que convenía al tono del resto de la frase. Pero no dijo «dar por culo», sino sodomía. Luzmila me demostraría luego su capacidad envidiable para dominar un idioma y hablarlo como si fuera su lengua natural: en muy poco tiempo pasó del atropellado español lleno de incorrecciones y prestamos italianos, a un español cristalino, demasiado tajante y claro, que se permitía incluso hacer insospechados juegos de palabras. Yo sonreí, y pregunte si se vendía así a menudo o era un regalo que me hacia por las horas compartidas. Y fue soltar aquella frase, a todas luces estúpida, cuando me acordé de Gallardo, me acordé del Club Olimpo, y me ilusioné con la ocurrencia de que si les llevaba a Luzmila dos vidas mejorarían de golpe: la suya y la mía. La suya, porque si, a fin de cuentas, ejercía de puta de vez en cuando, en ningún Lugar iban a sacarle mas partido a su belleza que en el Club. Era un desperdicio que se vendiera tan barata en la Alameda de Hércules, que estuviera al alcance de tanto miserable sin inversiones en Bolsa.

Los príncipes nubios (2003), de Juan Bonilla (Jerez de la Frontera, 1966).

6 comentarios:

Okr dijo...

Lara, ¿no es este hombre amigo tuyo o algo? Hace tiempo que no leo nada suyo. Bueno, realmente hace días que no leo nada de nadie. Me voy a leer, adios.

Belier Belcán dijo...

Jaja.

A mí me gustó mucho un libro de cuentos que se llama "El estadio de mármol". La portada igual que la de "Los príncipes nubios", es de un imaginería sugerente (me acuerdo de cuando Paco y Jose nos lo enseñaron en Leganés), lo que queda plasmado en uno de los cuentos, el que da título al libro.

A mí me parece acojonante que este tío haya escrito también la novela que dio origen a la peli "Nadie conoce a nadie". Aunque la primera vapulee a la segunda (yo no la he leído).

Lara dijo...

(es amigo, sí)

Yo recomiendo encarecidamente Yo soy, yo eres, yo es. Además de el título, que ya me parece genial, el interior es crujiente.

Okr dijo...

Apuntada...

Jose Francisco Avila De Tomas dijo...

Lara... a ver si un día me lo puedes presentar...
Soy FAN

nán dijo...

Pues yo hace toda una vida que no le leo. No lo hago con contemporáneos salvo por recomendación expresa.
Consideraré que, aunque JFAdT lo colgara así, al desgaire, debió hacerlo así por necesidad y no porque no quiera decirnos nada a los que deambulamos por las playas. Y que es una recomendación.

Belier lo recomienda expresamente, y Lara encarecidamente. Okr lo va a leer.

¿Qué más quiero para decir "este sí"?
Quiero "chismes", Lara, que lo conoces.

Quiero la TRAMA de la que voy dando la lata.