19 octubre 2006

XVI

Se acabó la penumbra
Aquí de nuevo limpios
afeitados y mudos
esperando respuestas
El tiempo ha sido largo
Esperamos las buenas intenciones
Que lleguen por fin las buenas intenciones

Esto no es razonable
ya lo sé

Para Laura y otros poemas, Francisco Cumpián

3 comentarios:

nán dijo...

Bueno, Lara, al fin y al cabo, y por suerte, tú no pareces razonable. Racional sí; y hasta espero que las citas de BG te ayuden a serlo más.
Así que dejamos a un lado (de momento, solo de momento) el dolor, la confusión de esos tres años que ya , ay (he añadido ahí el espacio que tanto te faltaba en "apor", porque queda más capicúa y por equilibrio) han pasado (y eso que el tiempo ha sido largo).

Así que, por tanto, estamos de nuevo (más o menos como Cumpián dice): esperando irrazonablemente. No es mala manera de estar.

Vi hace un par de años un libro editado, casi manualmente, por ese poeta_tipógrafo. Un libro emocionante (físicamente) como este poema en el que nos dices que se acabó la penumbra.

Lara dijo...

Casi no, casi del todo manualmente. Yo he tenido el placer de ver su fantástico dinosaurio hermoso, su máquina de imprimir mentiras, con el hierro retorciéndose y las cajitas llenas de tipos de distintos tamaños...
Ahora sí, creo que tenemos que vernos, porque por aquí (dios me libre) no puedo enseñarte algo que me encantaría enseñarte...
Feliz, compañero, por los años pasados.

Miguel Marqués dijo...

No puedo dejar de imaginar a Paco Cumpián declamando (porque los demás leemos, o recitamos pero a este tío lo vi declamar) estos versos que, como decías, son sencillos, calmos y trans-lúcidos. Allí, de nuevo en el Dellwood, entre la columna y la barra, bajo el humo, los poemas empapados y yo recién quitándote el papel de regalo.

Luego Paco Cumpián en el taxi me llamó por otro nombre y durmió, ese día u otro, en tu sofá (y su hija también, acomodándose en tu pensión de personas).